A menudo, la fuerza que un cilindro normal proporciona no es suficiente para trabajos de conformación. Es entonces cuando se requiere un cilindro de impacto, cuyo diseño está pensado para desarrollar una fuerza mucho mayor. Prensar, punzonar, rebordear, marcar o estampar son ejemplos de algunas tareas para las que se necesita la intervención de este tipo de cilindro.
Un cilindro de impacto lleva una pequeña cámara de empuje en su interior, mediante la cual el aire de empuje que entra a través de él activa un émbolo de forma brusca. En efecto, en la cámara opuesta del cilindro la contrapresión desciende una novena parte de la presión de trabajo. La aceleración del pistón que se produce es tal que se llegan a lograr velocidades de 12 a 15 veces superiores que con un cilindro normal. Un auténtico salto para labores industriales.
Como es sabido, llamamos energía cinética a aquélla que surge de un cuerpo desde que comienza un movimiento hasta que se detiene por completo. La industria ofrece numerosas ocasiones en las que este tipo de energía es útil para las tareas de producción. La energía cinética que se deriva de la puesta en movimiento de un cilindro de impacto es la que se emplea para "impactar" sobre el material con el que estamos trabajando. Es otro ejemplo de energía que no tiene un impacto medioambiental.